¿De dónde procede la inspiración?
Soy de las personas que opinan que, como afirma Picasso «La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando». Como escritora, no me encomiendo a las musas ni creo en ellas, solo confío en el trabajo, la regularidad y la creación de hábitos a la hora de escribir.
Sin embargo, he observado que aunque escribo diariamente, unos días mejor que otros, hay ocasiones en que todo fluye de una forma diferente y maravillosa. Parece una locura decirlo, pero algunas veces, parece que las ideas que surgen, no vengan de mi.
Cuando los proyectos llegan a tu mente como si provinieran de una fuente desconocida, no puedes evitar preguntarte ¿de dónde procede la inspiración?
La inspiración y el escritor
En mi opinión, la inspiración representa un porcentaje muy pequeño de la labor creativa. Según dicen, escribir es 99% de transpiración y 1% de inspiración, reflexión con la que me identifico. Y como afirma Piotr Tchaikovsky «La inspiración es un huésped que no visita de buena gana al perezoso«.
A veces surge la magia
Si bien la base del oficio de escritor es el trabajo serio y regular, hay que reconocer que, más allá del necesario esfuerzo, existen días mágicos. Sí, a veces surge la inspiración puntual, nace una idea, como si se encendiera de repente una luz en tu mente. Este relámpago fugaz dispara tu imaginación y tu creatividad y debes aprovecharlo antes de que se esfume.
Estado de inspiración
También existe lo que podríamos llamar el estado de inspiración. Entramos en un proceso en que nuestro cerebro parece rendir al 150%, escribimos mucho y bien, las ideas se suceden, se encadenan y vamos llenando páginas, como por arte de magia. Es como si nos encontrásemos en un trance creativo, en donde nuestra mente da libre curso a su productividad, casi sin esfuerzo. Es lo que llaman también el estado de flujo, o el Flow.
Flow
Se puede decir que estás en flow cuando te encuentras inmerso en una actividad, hasta el punto de perder la noción del tiempo, tan involucrada en ella, que todo lo demás carece de importancia. El concepto relaciona creatividad y felicidad, y las personas que lo experimentan se olvidan de la fatiga y de todo lo que no sea la actividad que están practicando.
El mundo onírico
El mundo onírico, cargado de simbología, ofrece una infinita fuente de inspiración para muchos creadores. Escritores muy conocidos afirman haber escrito sus novelas basándose en sus sueños y existen libros de origen onírico. Hay poetas que componen poesía en sueños, escritores que piensan en una nueva historia antes de dormir y se despiertan por la mañana con el esbozo de la novela hecho. Pero los escritores no son los únicos.
Hay inventores que afirman que sus creaciones les han sido reveladas en sueños. Muchos artistas de diferentes disciplinas, afirman haber recibido la inspiración a través de los sueños. Hay casos de músicos famosos como los Beatles, o los Rolling Stones que cuentan que han traído algunas melodías del mundo onírico.
El Daimon: tu voz interior
En cada uno de nosotros hay una voz interior que nos habla, nos sugiera ideas y nos ilumina. Es lo que los estoicos llaman «Daimon», que vendría a ser la voz de la creatividad, la intuición y la capacidad para innovar. Conectar con tu «Daimon«, es conectar con tu creatividad.
La canalización
La canalización es un concepto discutido, a veces controvertido, que oscila entre la autoexploración y la espiritualidad y que supuestamente implica conectarse con fuentes de información más allá del mundo tangible. Permite transformarse en receptor para recibir información, inspiración o ideas de fuentes externas, más allá de nuestro yo consciente.
Muchos escritores ofrecen libros «canalizados» que, según explican, les han sido dictados por entidades. Los artistas afirman conectarse con flujos de inspiración de otros planos que transcienden sus propias ideas, su imaginación y capacidades.
Canalizar equivaldría a establecer una vía entre lo visible y lo invisible, abriéndose a recibir inspiración de lugares más allá de nuestra realidad física.
Conclusión
Escribir es un oficio en el que nada puede sustituir el trabajo y la disciplina, pero la inspiración es un factor valioso que añade magia al acto de escribir. Sus fuentes son múltiples, algunas incluso misteriosas. Podemos encontrar la inspiración a través de la introspección, de los sueños, conectar con nuestro Daimon para desarrollar nuestra creatividad, y también podemos abrir nuestra mente intentando canalizar ideas de planos distintos.
No se trata de sentarnos, esperando oír la voz de las musas o escuchando cantos de sirenas pero sí de abrir nuestra mente, escuchar nuestra voz interior, y permitir que nuestros sentidos se alineen con la fuente de inspiración infinita presente en nosotros pero también en el universo.


