Cinco cosas de las que te puedes arrepentir
Hoy quiero abordar un tema delicado. Sé que a la mayoría nos resultará incómodo, porque tiene que ver con la muerte. Quiero hablarte de las cinco cosas de las que nos podemos arrepentir en el momento de la muerte. Sé que la lista real es mucho más larga, pero he preferido centrarme en estas que considero relevantes, tal y como lo demuestra el testimonio de Bronnie Ware.
¿De dónde procede la idea?
La idea surgió después de un libro de la autora que acabo de mencionar. No es ninguna novedad ya que la primera publicación remonta al 2012 y fue reeditado en 2019, pero las verdades esenciales no caducan por lo que he considerado interesante traerlo en el artículo de hoy.

¿Quién es Bronnie Ware?
Se trata de una enfermera australiana de cuidados paliativos que pasó mucho tiempo con pacientes que estaban en la etapa final de su vida, y cuyo trabajo consistía en atenderlos y escucharlos. Recopiló sus testimonios que compartió en su blog en 2009 y despertaron tal interés que decidió reunirlos en un libro: The Top Five regrets of the Dying, que traducido significa algo como: los remordimientos más comunes de las personas a la hora de afrontar la muerte.
Te llevarás una sorpresa
Las personas que se enfrenten a la muerte, demuestran una asombrosa lucidez a la hora de repasar sus vivencias y experiencias, y parece natural concluir que la idea de la muerte nos obliga a volver a pensar en lo que fue nuestra vida.
Seguro que cuando conozcas sus remordimientos más comunes en esta hora transcendental, te llevarás una sorpresa. Puedo adelantarte de que nada tienen que ver con lo que te imaginas, no guardan ninguna relación con el placer, el sexo, las aventuras o los deportes de riesgo.
¿De qué se arrepiente la mayoría de las personas?
I wish I’d had the courage to live a life true to myself, not the life others expected of me. Ojalá hubiese tenido el valor de vivir la vida que yo quería y no la que los demás esperaban de mi.
Encabeza la lista de remordimientos más comunes, la sensación de haber vivido una vida equivocada para satisfacer a los demás, sin tener en cuenta tus propias aspiraciones.
Muchas personas a la hora de encaminar su vida, escoger una carrera o un estilo de vida tienden a atender las expectativas de los demás: sus padres, su familia, sus amigos, lo que la sociedad corresponde idóneo. Pero resulta que solo tienes una vida, los años pasan, los que te empujaron a decidir se alejan de tu vida o desaparecen, y tú te quedas con una elección que no fue tuya, con la melancolía de lo que pudo ser y ya no será porque no te queda tiempo.
Lamentar no haber vivido la vida que queríamos, significa lamentar no haber sido fiel a nosotros mismos, no haber cumplido nuestros sueños, sino los de los demás, haberse olvidado de su esencia. Si pensamos en los sueños que teníamos cuando éramos jóvenes y observamos cuántos se han cumplido, ¿cuál es la triste conclusión?
I wish I hadn’t worked so hard Ojalá no hubiera trabajado tanto
No hemos venido a este mundo a trabajar, a pagar facturas o a acumular bienes, sino a experimentar la vida, la alegría y el amor, y a ser felices. El trabajo en si no es el problema, pero cuando te obsesionas hasta el punto de no hacer otra cosa, de dedicar todo tu tiempo a trabajar, te pierdes otras muchas cosas: la familia, los hijos, la vida en si.
En las generaciones pasadas, los hombres eran en la mayoría de los casos los encargados de asegurar el sustento de la familia, por lo que la figura del padre ausente era corriente.
Muchos hombres cuando se acerca el final lamentan no haber disfrutado más la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este tema, pues el trabajo las absorbía y les impedía disfrutar pero la mayoría de ellas no eran las encargadas de traer el pan a casa.
I wish I’d had the courage to express my feelings Ojalá hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos
Esta frase evoca un remordimiento importante y profundo que significa algo más que unas simples palabras.
A veces callamos nuestros sentimientos, no expresamos nuestras opiniones para evitar conflictos y lo hacermos en un intento de mantener la paz a cualquier precio. Reprimirse siempre nos conduce a conformarnos con ser otras personas, no explorar nuestro potencial, no desarrollarnos como personas, y muchas veces a ser felices.
Podemos desarrollar trastornos psicosomáticos, ansiedad, frustración, incluso depresión a raíz de no expresar nuestra verdadera naturaleza, a dejar que los demás elijan por ti lo que debes o no debes ser.
I wish I had stayed in touch with my friends Ojalá hubiese conservado mis amigos
Bronnie Ware subraya que muchos de los pacientes que atendió recordaron sus amigos cuando se acercaba el final. Durante su vida se habían visto tan desbordados por el trabajo, la familia y las rutinas diarias que descuidaron sus amigos, o, simplemente, los dejaron de lado y los olvidaron.
I wish that I had let myself be happier Ojalá me hubiese permitido ser más feliz
Esta es un comentario singular, pues refleja la idea de que la felicidad no es en sí un estado que se alcanza, sino más bien una decisión. Decides ser feliz, te permites serlo, no supeditas tu felicidad al futuro, a conseguir esto o aquello. Te olvidas de la formula, cuando nos casemos…, cuando tengamos familia… , cuando tenga un buen nivel de vida…, cuando haya logrado…
Ser feliz es una decisión que debes tomar, sin tener en cuenta la presión del entorno, la zona de confort, el qué pensarán los demás. No debes fingir que lo eres para complacer a nadie, ni engañarte a ti mismo. No debes dejar de disfrutar o tener miedo a ser el de antes, no debes renunciar a lo que te hacía reír y soñar cuando eras más joven.
Una enumeración mucho más larga
La lista de cosas que deberíamos hacer antes de morir para no arrepentirnos es larga y abarca muchos más de cinco conceptos; unos hablan de tener un hijo, plantar un árbol o escribir un libro; no hay ninguna que sea exhaustiva ni válida para todos, pero yo añadiría algunas cosas importantes como no irse sin haber pedido perdón o no haber sabido perdonar y también no tomarse la vida demasiado en serio.
Antes de que llegue este momento, deberíamos preguntarnos aquí y ahora que aún estamos a tiempo: ¿Y yo?¿De qué me arrepiento?
Hacer una lista
Haz una lista, escribe tu bucket list. No sabes lo que es? Viene de la expresión inglesa «kick the bucket», que significa «estirar la pata». La bucket list es una lista de cosas que una persona quiere hacer antes de morir: abarca objetivos, metas, propósitos, aspiraciones, deseos y sueños imposibles o no…
Suena terrible incluso deprimente, pero yo le cambiaría el nombre y la volvería a llamar: lista de objetivos vitales. ¿Qué cosas son importantes para ti y desearías hacer en esta vida?
Conclusión
No hay nada más triste que pensar que la lucidez y la claridad mental nos sobrevendrán cuando sea demasiado tarde, cuando nos despidamos de la vida y echando la vista atrás, identifiquemos nuestros errores y remordimientos.
Tengamos la edad que tengamos, tomemos el tiempo de detenernos y revisar nuestra vida, examinar el camino recorrido. Debemos atrevernos a preguntarnos si somos felices, o fingimos serlo, qué han sido de nuestros sueños y de nuestros amigos, qué cosas callamos, qué parte de nosotros escondemos con tal de agradar o no ofender a nuestro círculo familiar.
No supeditemos el ser feliz a la consecución de objetivos que siempre se hallan en el futuro, más lejos en el camino. Decidamos ser feliz hoy, ahora, independientemente de nuestros logros y nuestras circunstancias. No vaya a ser de que cuando se acerque la hora tengamos remordimientos por morir sin haber vivido.



2 Comentarios
Selene M Natera Alfonsin
Encontrè tu blog exactamente en el momento en que mas lo necesitaba.
Estoy fascinada. Muchas gracias!
Selene.
Michèle
Muchas gracias, Selene, me alegro de que mi contenido te haya parecido útil y te invito a suscribirte a mi newsletter, es gratuito y sin compromiso. Recibirás el artículo que publico semanalmente y las novedades de mis publicaciones. Un abrazo. Michèle