Fomentando la empatía a través de la lectura
La empatía es un valor fundamental en el desarrollo emocional de los niños, desde sus primeros años de vida. A través de la lectura, los niños descubren experiencias, emociones, y habilidades para relacionarse con los demás. Fomentando la empatía a través de la lectura en edades tempranas, educaremos a los pequeños en comprensión, tolerancia, respeto, contribuyendo a la creación de una sociedad mejor, más humana y sobre todo más compasiva.
Impulsando valores
Los libros juegan un papel fundamental en el desarrollo de habilidades de los niños, pueden contribuir a impulsar valores entre los cuales subrayaremos la inteligencia emocional y, por ende, la empatía.
Desarrollar inteligencia emocional desde temprana edad contribuye a una mejor salud emocional en general, a la construcción de relaciones y vínculos más sanos, y a una mayor integración social.
¿Qué es la inteligencia emocional?
Cuando hablamos de inteligencia emocional, nos referimos a la capacidad de identificar y gestionar emociones. Entre ellas la motivación, la empatía, la autoconciencia y las habilidades sociales
La autoconciencia permite a los niños identificar lo que sienten y por qué, y a gestionar sus emociones. La autorregulación y el autocontrol les permite mantener la calma frente a los desafíos, resistir impulsos y gestionar la frustración.
Empatía
Cuando el niño comprende y gestiona sus propias emociones, logra ponerse en el lugar del otro, y conectar con los demás, desarrolla la empatía. Comprende los problemas y sufrimientos de los demás, siendo amable y solidario con ellos. La empatía fomenta la aceptación y el respeto del otro, por diferente que sea.
Los libros ayudan a comprender emociones
Identificando emociones
Los cuentos y las novelas infantiles y juveniles ayudan a los jóvenes lectores a identificar sus sentimientos y emociones. Cuando ven que los personajes pasan por situaciones similares a las suyas, o experimentan sentimientos parecidos, se identifican y aprenden a poner nombres a sus emociones y por lo tanto a gestionarlas mejor.
Los libros pueden ayudar a los niños a ponerse en el sitio de los personajes, a preguntarse cómo se sentirían si estuvieran en su lugar o en su piel. Les permite conectar con las emociones de los demás, comprenderlas, y saber por qué actúan de determinada manera.
Podrán en el futuro aplicar esta comprensión a situaciones reales en su vida diaria.
Cómo los libros ayudan a desarrollar empatía
La capacidad de comprender y compartir los sentimientos de un personaje es fundamental para que los niños aprendan la empatía. Fomenta la amabilidad y la solidaridad, a la vez que reduce el acoso escolar. Los libros permiten a los niños experimentar varios roles, desde la perspectiva de varios personajes y reflexionar sobre ello.
¿Por qué es tan importante la empatía?
Porque ayuda a mejorar la convivencia, a construir relaciones más sanas, basadas en el respeto mutuo. Un niño capaz de empatizar es mejor amigo, y sabe resolver los conflictos que se le presentan de forma pacífica. La empatía disminuye la agresividad y el acoso. Los niños empáticos tienen menos tendencia a comportamientos agresivos, y conductas violentas.
Tipos de libros
Los libros con mensajes positivos y los cuentos incluyendo valores ejemplarizantes, ofrecen herramientas muy valiosas para fomentar la empatía. Animan a los niños a ponerse en el lugar de los personajes, a comprender sus emociones y reacciones, a considerar los sentimientos de los demás antes de tomar decisiones. Les permite comprenderse mejor a ellos mismos y a los demás. Y estas enseñanzas les acompañarán en el futuro.
La fuerza de las palabras
Leer va más allá de disfrutar de una historia, permite experimentar una amplia gama de emociones y situaciones, enfrentar desafíos y superar obstáculos en primera persona, como si estuviéramos en el rol del personaje. La fuerza de las palabras permite comprender la alegría, la tristeza, el abandono, la soledad y el dolor.
Los libros, herramientas de transformación
Los libros permiten también abordar temas universales como la justicia, la familia, la amistad, y otros más delicados como la discriminación y el acoso. Estos temas, los relacionarán con su propia vida, les inspirarán para desarrollar un sentido de justicia, de responsabilidad, motivándoles a ser más conscientes y solidarios.
Cuando los libros presentan diferentes voces, diferentes culturas y experiencias diversas, los lectores no solo desarrollan sus capacidades literarias sino su compasión. Las historias construyen puentes entre individuos y culturas.
Empatía en el reino animal
Suena extraño, pero este concepto está presente en la naturaleza, por una razón muy poderosa: la supervivencia de la especie. Muchos animales cooperan, demuestran un comportamiento empático, dejando atrás la teoría de que solo impera la ley del más fuerte. Se han visto ballenas atacando a orcas para defender a las focas.
¿Acaso somos menos humanos?
Salta a la vista que nosotros demostramos menos «humanidad» que ellos , cuando necesitamos imponernos sobre otros, atacar a los más débiles por ser vulnerables o diferentes, como en el caso del bullying.
Literatura infantil y juvenil contra el bullying
Frente al acoso escolar, una lacra presente en toda nuestra sociedad y en todos los países, la literatura infantil y juvenil tiene el poder y el deber de actuar. La empatía es una herramienta muy poderosa para desactivar sus mecanismos y prevenir el acoso.
Es fundamental educar en el respeto a las diferencias, en la resolución pacífica de los conflictos, y enseñar a ponerse en el lugar del otro y esto lo puede conseguir la literatura infantil y juvenil, posicionándose contra la violencia en las aulas.
Creo firmemente que la falta de empatía es la raíz del acoso, junto a la inconsciencia del dolor causado al otro. Los acosadores no entienden las repercusiones de sus actos o, lo que es peor, no les dan importancia.
Conclusión
Me gustaría dejar una reflexión y preguntarme si la empatía es aún una asignatura pendiente. Creo personalmente que aún tenemos mucho que hacer para que se convierta en una tendencia general y parte de nuestros valores educativos.
La empatía se puede enseñar, estoy convencida de ello, y la primera forma de hacerlo es a través del ejemplo. Aquí, entran en juego los padres. Tienen que ayudar a sus hijos a expresar sus emociones y a comprender las del otro, sea amigo, hermano o compañero de clase.
En este sentido, la literatura puede ser una herramienta valiosa para reforzar estas lecciones y los autores tienen el deber de incorporar a sus novelas personajes inspiradores y mensajes positivos que refuerzan estos valores, contribuyendo a crear una sociedad más justa y más compasiva.


