Red Herring: una maniobra de distracción
El Red Herring es un recurso literario que consiste en ofrecer pistas falsas al lector; este modismo del idioma inglés se refiere a una falacia lógica que desvía la atención del tema tratado. Es conocida como falacia de la pista falsa. El Red Herring es en realidad una maniobra de distracción.
Origen de la expresión
Esta expresión que puede resultar sorprendente, porque no nos habla y aparentemente no tiene sentido, tiene un origen y un significado. Proviene de la práctica antigua de usar arenques ahumados (cuyo olor es fuerte y penetrante), para que los perros de caza no se distraigan por otros olores. En la narrativa, se refiere a todo lo que sirve como desvío deliberado de la atención.
¿Dónde podemos encontrarlo?
En la literatura, en el cine, es uno de los recursos narrativos más empleados para crear tensión y mantener vivo el interés del lector.
Pistas falsas
Hablamos de una información engañosa, deliberadamente colocada dentro de una historia o argumento. Se puede utilizar en cualquier género literario, pero se encuentra a menudo en la ficción policiaca, los thrillers y novelas negras o de misterio. Las pistas falsas creadas pueden engañar tanto al lector como a los personajes de la historia.
¿En qué consiste?
El Red herring consiste en engañar sin llegar a mentir, introduciendo una situación o un personaje, incluso un dato que parece importante y relevante y que induce al lector a sacar sus conclusiones aunque, en realidad, no tenga relevancia ni relación con la solución del conflicto. Siempre se tiene que justificar para que el lector no tenga la sensación de haber sido engañado, pero que, después de sacar conclusiones erróneas de las pistas presentadas, llegue a la conclusión de que se ha equivocado y que el desenlace le resulte más impactante.
¿Qué interés tiene este recurso?
En los thrillers, se utiliza para crear mayor tensión, para orientar el lector hacia una dirección equivocada, y conseguir que el desenlace sea más espectacular. Se puede por ejemplo, dibujar un personaje en una historia de misterio, darle motivos para cometer una acción o un crimen, haciéndole parecer sospechoso durant la novela. El hecho de revelar al final que era inocente, explicando y justificando su comportamiento, crea sorpresa y desconcierta. Es el «red herring» que ha servido unicamente para distraer la atención y para alejar la sospecha del verdadero culpable.
El Red Herring, ¿más que una pista falsa?
Se trata de un elemento diseñado para desviar la atención lejos del verdadero problema o solución, llevando a los personajes y a la audiencia a hacer deducciones incorrectas. Puede tratarse de un personaje, un objeto, o cualquier subargumento completo. La palabra subargumento no está recogida en la RAE por lo que considero necesario aclarar que se trata de una historia accesoria o complementaria que enriquece al argumento central. Cada obra puede tener varios subargumentos.
Los «Red herrings» se usan a menudo para confundir, y manipular la experiencia emocional de la audiencia, añadiendo capas de tensión, expectativa y sorpresa y se revelan al final de la historia, cuando el verdadero culpable o la verdadera solución se descubren.
La diferencia entre la pista falsa y el Red Herring es que las pistas falsas suelen ser más simples, sin implicación en la narrativa, y tampoco llegan a manipular el lector. Son más neutrales, más numerosas, y aunque no conduzcan a nada, no siempre son explicadas o resueltas. Su único objetivo es complicar la resolución o la solución de la historia.
El «red herring» es un arma más del escritor, un recurso literario más complejo que una simple pista falsa,, pues impacta en la narrativa de una forma más amplia, mientras que una pista falsa es solo un elemento que complica la resolución de un problema o misterio.
Ejemplos de Red herrings
Literatura
El perro de los Baskerville» de Arthur Conan Doyle
En esta novela que está ambientada en Inglaterra, el detective Sherlock Holmes realiza, junto a Watson, una investigación compleja relativa a la extraña muerte de Charles Baskerville y de una leyenda que ronda sobre la muerte de todos los Baskerville.
Varios personajes y situaciones en la novela actúan como distracciones para el lector, llevándolo a considerar soluciones incorrectas al misterio antes de la revelación final.
«Asesinato en el Orient Express» de Agatha Christie
La que fue apodada «Reina del Misterio», a menudo utilizaba «Red herrings» en sus novelas, y esta, «Asesinato en el Orient Express», es una de las más famosas. En esta novela vemos cómo mientras viaja en el legendario Orient Express, el detective Hercules Poirot investiga un asesinato cometido en el trayecto, y de entrada todos los pasajeros del tren son sospechosos del mismo. La trama ofrece varias pistas que podrían llevar al lector por caminos equivocados antes de llegar a la solución del crimen. Es una técnica habitual en esta autora que siempre consigue crear tensión a partir de la incertidumbre en sus novelas y logra sorprender con el desenlace final.
Código Da Vinci (Por Dan Brown)
El personaje del obispo Aringarosa, personaje de la novela Código Da Vinci de Dan Brown, sirve como ejemplo de una pista falsa a lo largo de la novela. El personaje se presenta de tal manera que los lectores sospechan que él es el cerebro de toda la conspiración en la iglesia.
Más tarde, se revela que es inocente. Este ejemplo de una pista falsa en la novela distrae a los lectores de quién es el verdadero chico malo y, por lo tanto, aumenta el misterio de la historia. Curiosamente, el apellido italiano del obispo «Aringarosa» se traduce en inglés como «arenque rojo». (No existen las casualidades)
Cine
Hay películas famosas por su sorprendente giro final. Una de ellas es el Sexto sentido. Antes de llegar al desenlace, el director M. Night Shyamalan utiliza varios «Red herrings» para desviar la atención del público. Durante toda la película, nos lleva a pensar que el personaje de Bruce Willis es un psicólogo infantil intentando ayudar a un niño que ve a personas muertas.
El Red herring aquí es la normalidad aparente de su vida, que desvía la atención del verdadero giro de la trama y de el hecho que él mismo está muerto.
Los otros
En esta película de atmósfera densa y misteriosa, todo nos lleva a pensar que ocurren cosas extrañas en la casa donde vive una madre (Grace) y sus hijos, con unas normas estrictas para asegurar su seguridad. Oyen ruidos extraños y presencian fenómenos inexplicables. Grace se siente temerosa de que cualquier sobresalto pueda afectar a sus hijos, quienes advierten a la madre de que allí viven fantasmas. Tras percibir extraños ruidos y cambios dentro del acomodo de la casa, Grace intenta averiguar lo que ocurre en la mansión. Pero al final de la película, descubrimos que ellos son los que están muertos.
«Psycho» («Psicosis») de Alfred Hitchcock
Es uno de los más famosos «red herrings» de la historia del cine. La película comienza centrándose en Marion Crane, y lleva al espectador a creer que será la protagonista, solo para que sea asesinada en el primer tercio de la película, cambiando completamente la dirección de la trama.
Red Herrings en sitios insospechados
No nos esperemos encontrar a los Red Herrings solo en literatura o en el cine. Se pueden esconder en los sitios más insospechados:
- En los debates: se suele introducir información irrelevante para desbaratar un argumento y desviar la atención.
- En el ámbito legal: Se presenta una cuestión legal o fáctica irrelevante para desviar la atención de las cuestiones principales de un caso.
- En la escritura y en el cine: como ya lo hemos explicado, se lleva a los lectores o personajes a una
Usarlo pero hacerlo bien
Uno de los posibles problemas que puede traer al autor el Red Herring, es que el lector no comprenda que la pista falsa que ofrecemos es totalmente intencionada, No es suficiente lograr que un evento, una situación o un personaje parezcan más sospechosos de lo que realmente son, sino que hay que ser capaz de ofrecer una explicación sólida que muestre la verdadera naturaleza del engaño.
Las motivaciones para incluir un red herring deben ser claras y coherentes. Si se trata de un personaje, debe tener razones para hacer lo que hace.
Un Red herring efectivo no debería ser un simple estereotipo; debería ser desarrollado y tener múltiples facetas que lo hagan creíble.
Es interesante sembrar pistas, siguiendo la técnica de Forshadowing, introducieneo detalles que más tarde se interpretarán como indicios de que el Red herring era, de hecho, una distracción.
Informa, pero en su justa medida, bastante para que el Red Herring parezca creíble y relevante, pero no tanto como para que parezca sospechoso. No bombardees al lector con demasiadas pistas, o el recurso parecerá forzado y confundirá la trama. Recuerda que menos es más.
Mantén un equilibrio razonable entre la información que proporcionas sobre el Red Herring y por ende la atención que recibirá y la que aportas sobre los verdaderos elementos clave de la trama.
Usarlo junto con otros recursos
Puede ser una buena idea combinar el Red Herring con la pistola de Chéjov.
Puede ser interesante l introducción de un pequeño detalle (la pistola) que resultará ser relevante a posteriori para la resolución de la historia. Podríamos presentarlo en la misma escena que el Red Herring, hecho que nos ayudará a que pase desapercibido, ya que el lector se centrara en la pista falsa.
El l Red Herring nos permitirá dirigir la atención del lector en la dirección que nos conviene mientras hacemos el truco delante de él sin que se dé cuenta. Para que funcione, es imprescindible que no solo esté solo dirigido al lector, sino que involucre también a los personajes. Cuando el Red Herring tiene un peso en la trama y también es capaz de engañar a los personajes, siempre resultará más interesante.
Un truco que casi siempre funciona
Este truco por viejo que sea funciona siempre, o casi siempre en las series o novelas policiales, de misterio, thriller, terror, etc. El argumento se repite. Se presenta el caso, se muestran a los sospechosos, y uno de ellos no tiene una coartada clara. Resulta fácil y evidente pensar que ese es el culpable, el asesino o el ladrón. Suelen aparecer un Red Herring entre los primeros sospechosos, a veces incluso más de uno y el verdadero criminal suele ser presentado como el más inocente a priori, para que el desenlace final resulte más impactante.
Conclusión
Una de las reglas del Red Herring es que la pista falsa tiene que estar justificada, de forma que cuando la vuelves a mirar con atención, no despierta tu sospecha. De no ser así, esta pista falsa que oculta la verdadera puede llevar a destrozar toda la narración.
Si usas bien este recurso, puede añadir complejidad y profundidad a tu trama, mantener en vilo a tus lectores, y sorprenderles.
Pero como todo, tiene sus riesgos si no sabes integrar esta pista falsa de forma natural sin que parezca forzada. Piénsatelo mucho antes de confundir al lector y nunca olvides que si el Red Herring no está presentado de forma sutil y natural, si no tiene una explicación satisfactoria para el lector, se puede sentir estafado.


