La teoría del iceberg
Hoy quiero hablaros de la teoría del Iceberg, una metáfora que nos muestra que la parte de nosotros que es visible y consciente, es muy pequeña en comparación con la parte sumergida, que representa lo que ocultamos, lo que escondemos, el inconsciente.
¿En qué ámbitos se aplica?
Es aplicada en el ámbito de la psicología, donde representa el consciente y el inconsciente, también en el sector empresarial, donde nos muestra toda la estructura de la organización que permanece oculto al público y también en la escritura, donde, según Hemingway, la parte oculta de una historia, su significado más profundo, no debe estar a la vista, no debe ser evidente sino quedar subyacente.
¿Por qué usar la imagen del iceberg?
La imagen del iceberg no necesita de muchas explicaciones, habla por si sola: una pequeña montaña de hielo emergiendo del mar, escondiendo bajo la superficie del agua una enorme masa que es tan gigantesca como invisible. La metáfora es evocadora, por lo que la teoría del iceberg se ha utilizado, como lo acabamos de aclarar, en muchos ámbitos.
Psicología: la importancia del inconsciente
Según Sigmund Freud y sus discípulos, existe un símil entre la estructura del iceberg y la primera tópica. Para los que desconocen el término, aclararé que se trata de uno de los modelos más reconocidos en la corriente psicoanalista, que describe las estructuras de la mente como el inconsciente, el preconsciente y lo consciente.
La parte visible del iceberg, la que queda por encima de la línea de flotación de la masa de hielo representa la parte consciente de la psique del individuo. Es la que conoce y es accesible, mientras la parte oculta, la que permanece sumergida, equivale a lo inconsciente, y se vincula a las pulsiones.
En el término medio, en la parte más cercana a la superficie, se encuentra el preconsciente.
Resumiendo este planteamiento, la parte visible del iceberg, representa el conocimiento consciente, y la parte escondida, la que no vemos y queda cubierta por agua, es el inconsciente, entre las dos se encuentra el preconsciente.
¿Qué implica?
Según esta teoría, el funcionamiento correcto de la mente humana deriva del equilibrio entre las estructuras mencionadas. Cuando el «yo» no sabe lidiar entre lo deseado y lo correcto, entre la necesidad y el placer, surgen los problemas y aparecen los conflictos que desencadenan las patologías.
En el ámbito laboral
El efecto iceberg empresarial es una relación causa-efecto: los elementos ocultos no visibles de las empresas son la causa mientras que los elementos visibles son los efectos y los resultados derivados. Según esta teoría es necesario que profesionales y empresarios se sumerjan bajo la superficie, en la profundidad de sus empresas, para poder atender las causas que impactan en sus resultados.
En literatura, recordando a Hemingway
Según la teoría del iceberg de Ernest Hemingway, también conocida como teoría de la omisión y que usaba como técnica narrativa, era fundamental contar poco, insinuar más que explicar, dejando claro que debajo de las palabras había mucho más. Este estilo minimalista consistía pues en mostrar solo la superficie de una historia, dejando la mayor parte del significado sumergido, al igual que un iceberg. Una forma de retar el lector, incitarle a descubrir lo oculto, dando una mayor profundidad y significado al relato.
En consecuencia:
Si aplicamos la teoría de la omisión cuando escribimos, nos convertimos en quien administra la información, decidiendo y dosificando lo que se muestra y lo que se calla. Hay que dar sin embargo suficiente información para que el lector pueda entendernos.
Esta forma de tratar al lector hace que le involucremos en el relato, forjemos una complicidad con él, y le damos los indicios con los cuales compondrá el puzle. Sabemos que es inteligente y le tratamos en consecuencia.
Os dejo aquí un nanorrelato brillante atribuido a Hemingway que ilustra perfectamente la aplicación de esta teoría.
“For sale: baby shoes, never worn” lo que significa: “Se venden: zapatos de bebé, sin usar”
Siete escuetas palabras, capaces de transmitir un universo inmenso detrás de lo que callan, tristeza, tragedia, infortunio, perdida.
La importancia de lo que no se dice
Hemingway también sostenía que lo que no se dice puede dar lugar a la creación de una narrativa más rica y profunda. Al omitir detalles explícitos, la historia permite interpretaciones múltiples, el lector puede reflexionar y decidir cómo llenar estos aparentes vacíos. Este enfoque minimalista en lo que no se proporcionan todas las respuestas al lector es un desafío que permite una complicidad y un papel activo del lector.
Conclusión
Queda claro que en todos los ámbitos, procede indagar más allá de lo que se aprecia a simple vista, sumergirnos en las profundidades para evaluar la importancia de lo que no se ve, no se aprecia, pero sí está ahí y tiene mucha importancia.
Seamos capaces de dejar atrás la superficialidad para centrarnos en lo no evidente, de leer más allá de lo que está escrito, de evaluar las empresas no a través de lo que enseñan sino a través de lo que se oculta debajo de la superficie, y también, en literatura, de ser activo como lector, reflexionar y y descifrar el mensaje oculto en los textos, detectar la parte oculta del iceberg.


