Chica sola perdida en un bosque oscuro por la noche
DESARROLLO PERSONAL,  MITOS Y ARQUETIPOS,  RESILIENCIA

Perdido en la noche oscura del alma

Hay momentos en los que sentimos que los pilares de nuestra existencia se tambalean, que todo se desmorona y que nuestra vida se vuelve un infierno. Esta crisis existencial puede tener su origen en varios factores como un duelo, una pérdida de trabajo o el fin de una relación. De pronto, nos sumimos en las tinieblas, sentimos que no podemos más y nada parece tener sentido.

¿Será eso que llaman la noche oscura del alma?

¿Crisis existencial o noche oscura del alma?

La vida es un viaje largo, sembrado de dificultades, retos y desafíos, durante el cual debemos hacer frente a periodos difíciles, problemas de salud, perdidas materiales o emocionales. Vamos avanzando en medio de la intemperie, resistiendo lo mejor que podemos y sabemos, sorteando obstáculos y resolviendo situaciones complicadas.

Pero cuando surge la adversidad y puede con nosotros, cuando sentimos que hemos fracasado en todo, nos hundimos en la desesperación. ¿Cómo saber si se trata de una crisis pasajera o estamos atravesando la noche oscura del alma?

La diferencia

Las fases de bajones anímicos no suelen durar mucho, se resuelven en cuestión de horas, días. Pero cuando llega la noche oscura del alma, no hay nada que podamos hacer para evitarla. Por mucho que intentemos negarla, disimular nuestro ánimo con una sonrisa, o reprimirla, esta ahí y no se va.

Podemos intentar buscar refugio en distracciones, viajes, adicciones incluso en la religión, pero sigue ahí y no se va. ¿Por qué? Porque ha llegado para quedarse, hasta que atendamos a sus razones y sus motivaciones profundas, hasta que las solucionemos y logremos encontrar la luz al final del túnel.

´¿Qué es la noche oscura del alma? 

La noche oscura del alma es una metáfora utilizada en varios ámbitos, religiosos, espirituales o en psicología, para describir una fase en la vida de una persona, marcada por un profundo sentido de soledad, oscuridad y tristeza. 

En la religión

Aparece en diferentes religiones y los místicos, con esta expresión, aluden a un periodo de tristeza, angustia, miedo y soledad, y lo ven como una etapa necesaria para acercarse a Dios.

Procede de un poema de San Juan de la Cruz que cuenta una historia de amor con arraigo de espiritualidad. Se trata de una dama que se escapa de casa, en una noche oscura, para encontrarse con su amado. No es más que una metáfora, ya que la Dama es el alma de San Juan de la Cruz y el amado es Dios. La dama, después de pasar miedo, confusión, angustia y estar perdida en la oscuridad recibe una luz que la guía hacia un camino, para su encuentro con Dios. Este poema místico describe, sin lugar a dudas, un encuentro con la divinidad.

En la psicología

Cuando emprendemos el camino del autoconocimiento, cuando nos alejamos de nuestra identidad, entramos en un espacio lleno de dudas e incertidumbres, nos sentimos perdidos en un terreno desconocido, ninguna de nuestras herramientas funciona, y nos quedamos desnudos de todas nuestras certezas que desaparecen, dejándonos desesperados y vulnerables.

En el viaje del héroe

Es una de las 12 etapas de este viaje iniciático, la que se conoce como la cueva oscura. El héroe llega a un sitio peligroso, a una situación comprometida, donde no sabe cómo reaccionar o desconoce el objeto de la prueba. Es un momento de zozobra, parece que no va a poder superarlo, pero consigue recomponerse para continuar.

“La cueva oscura donde temes entrar es donde está tu tesoro”. Joseph Campbell

Analizando los síntomas

Hay una forma de identificar las señales que anuncian esta noche oscura del alma. Pueden nacer de una crisis interna, pero por lo general, suelen aparecer después de un evento doloroso, una pérdida, un duelo, una ruptura; siempre llegan como el punto culminante de una serie de dificultades y fracasos en varios ámbitos como las relaciones, la salud, la familia el trabajo, etc.

Ahí van 7 señales que nos pueden poner en alerta si nos reconocemos en ellas.

1.-Notamos progresivamente que todo va bien afuera, pero ya no podemos ni logramos disfrutar como antes.

2.-Nos sentimos desconectados de nuestra esencia, con la sensación de estar perdidos, incluso dormidos.

3.-Las estructuras de nuestra vida parecen desmoronarse.

4.-Perdemos la dirección y el propósito.

5.-Nos sumergimos en un océano de dudas existenciales sin lograr encontrar sentido a la vida.

6.-Todos nos parecen extraños, nos alejamos de amigos y conocidos, prefiriendo la soledad.

7.-Ya no sabemos quienes somos

Duración de esta etapa

No hay forma de evaluar cuánto dura esta etapa, ya que varia según cada persona, y puede prolongarse durante semanas a meses, incluso años. Su duración suele estar relacionada con la profundidad de los temas que cada individuo debe abordar y variará según su propia resistencia para afrontar su sombra.

Se trata de una fase de transición y aprendizaje que no se puede abordar de forma apresurada. Todo dependerá de la capacidad de cada uno para enfrentar su dolor, del apoyo emocional que recibe y del propio ritmo de la persona, del tiempo que necesita para sanar su alma.

Carl Jung y la integración de la sombra

Carl Jung, psicólogo y psiquiatra suizo, introdujo el concepto de la “sombra”, refiriéndose a los aspectos de nosotros mismos que rechazamos o ignoramos. La sombra contiene tanto cualidades positivas como negativas que a menudo proyectamos en otros, pues no las reconocemos en nosotros. La integración de la sombra es esencial para alcanzar lo que Jung llama la individuación, un proceso por el cual una persona se vuelve psicológicamente independiente y completamente realizada.

Jung creía que enfrentar y aceptar la sombra era fundamental para el desarrollo personal y este encuentro con la sombra tiene lugar durante la Noche Oscura del Alma: uno se ve forzado a enfrentarse, reconocer y reconciliarse con estos aspectos reprimidos. 

¿Cómo superar la Noche oscura del alma?

El primer paso es reconocer y aceptar nuestra sombra, todo lo que tendemos a esconder o negar, los miedos, deseos reprimidos, y otros elementos no aceptados socialmente. Aceptar la sombra e integrarla implica un examen honesto de nuestras partes menos deseables, con todo el dolor que conlleva, pero es un paso necesario para alcanzar una comprensión más completa de uno mismo.

Conclusión

En este periodo de intensa lucha interna, generalmente provocada por eventos o perdidas importantes o grandes insatisfacciones, tenemos que enfrentarnos a nuestros miedos más profundos y a nuestras sombras. Todo parece perder significado y nos sumergimos en una introspección profunda, donde nos cuestionamos sobre nuestra existencia, su sentido y motivación. Esta fase crítica da lugar a una transformación personal importante, a un auténtico renacimiento.

Si logramos hacer frente a esta etapa con coraje y valentía, si logramos cruzar este desierto emocional, saldremos fortalecidos, con una visión renovada de nosotros mismos y de la vida.

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