Calavera reposando sobre un libro al lado de un reloj: metáfora del memento mori
Estoicismo

Memento mori: vas a morir

Seguro que el solo hecho de leer esta frase provocará una reacción inmediata de rechazo en más de uno, tal vez incluso en ti. No me sorprende puesto que nuestra sociedad tiene auténtica fobia a la vejez y más aún a la muerte. Invertimos fortunas en detener el envejecimiento, nos negamos a pensar en la muerte, vivimos como si fuéramos eternos, como si este temido desenlace no fuera a llegar.

“No vivas como si tuvieras años sin fin por delante. La muerte te eclipsa. Mientras estés vivo y capaz, se bueno.”

Marco Aurelio

Memento mori, suena terrible, como una sentencia, porque lo es. Nadie puede eludir el hecho de que tarde o temprano, va a morir.

Origen de la frase

En la antigua Roma, cuando un general tras una victoria militar hacía una entrada triunfal en Roma en un carro, recibiendo a su paso los aplausos y los vítores del público, un esclavo, a su lado le repetía al oído una y otra vez:

Memento mori, recuerda que has de morir.

Esta práctica no tenía otro fin que el de recordar al general su vulnerabilidad, la fugacidad de la vida humana y la inevitabilidad de la muerte, para frenar su soberbia y evitar que cayera en la tentación de sucumbir a las alabanzas y creerse un Dios.

Uno de los pilares del estoicismo

Memento mori es junto con el praemeditatio malorum, uno de los pilares del estoicismo cuya filosofía no tiene nada que ver con la fe, sino con la reflexión, el dominio de nuestras reacciones frente a lo que nos perturba, mediante la valentía y el autocontrol. Su sabiduría consiste en no dejarse dominar por las emociones como el placer, el miedo o al dolor. Recomienda abordar la vida desde una perspectiva mental,  intentando encontrar una paz interior para lograr que nada ni nadie nos pueda afectar. El praemeditation malorum nos recomienda practicar la visualización negativa, prepararnos mentalmente para lo peor, para evitar que la adversidad nos pille por sorpresa.

Tomar consciencia de lo inevitable

Dejemos de engañarnos, no nos libraremos de este destino, nadie lo hace. Nosotros también caeremos, perderemos a nuestros seres queridos, nuestra familia, nuestros amigos, tal vez a nuestra pareja; es hora de que aceptemos el hecho de que la muerte no respeta edad, sexo, ni clase social. Simplemente nadie se libra de ella, y llega cuando menos nos lo esperamos.

Meditar sobre la muerte para crear propósito

Meditar sobre la mortalidad, lejos de ser deprimente, puede convertirse en una herramienta valiosa para crear propósito, para comprender la importancia de vivir en presente y no desperdiciar nuestro tiempo. La idea de la fugacidad de la vida es un recordatorio que nos ayuda a crear perspectiva y comprender la urgencia de tratar el tiempo como una regalo.

“Mientras estamos posponiendo, la vida se acelera”

Seneca

La muerte no resta sentido a nuestra existencia, sino que nos recuerda que llegará, nadie sabe cuando, y que cuando lo haga, no respetará a nadie. No importa lo importante, rico o famoso que seamos, lo mucho que nos quede por hacer, o cuántas cosas hayamos aportado a los demás, nos puede sorprender hoy, mañana o en cualquier momento.

Un hombre debería temer miedo a no vivir, no a morir.

Marco Aurelio

La parte positiva: 3 enseñanzas valiosas

Aunque sea difícil de creer, la frase Memento mori tiene enseñanzas positivas. Os dejo tres de ellas que me parecen especialmente importantes:

1.-Recordar la muerte nos ayuda a relativizar. ¿Qué importancia tienen nuestros problemas? Algún día, todo se acabará, por lo que deberíamos darnos cuenta de que todo lo que nos preocupa carece de importancia real.

2.-Nos insta a vivir de acuerdo con nuestros principios, hacerlo con virtud, moderación, justicia y coraje.

3.-Nos permite valorar a nuestros seres queridos, a cuidar nuestras relaciones, a expresar nuestros sentimientos, tomando plena consciencia de que en cualquier momento pueden partir.

Conclusión

Aunque puede parecer morboso y deprimente pensar en la muerte, el hecho de meditar sobre ella puede ser una herramienta para vivir mejor, apreciar cada momento y no postergar cosas importantes. Nos enseña a centrarnos en lo que realmente importa y está en nuestras manos.

Este concepto nos invita a vivir en consciencia, valorando cada momento, cultivando una actitud de aceptación que nos permite abrazar nuestro destino como sugiere el amor fati. La vida es corta y debemos aprovecharla al máximo. 

El hecho de aceptar y recordar que somos mortales, nos devuelve humildad y nos hace compasivos, también más comprensivos. La consciencia de que todos tenemos una vida limitada, todos vamos a morir, todos estamos en el mismo barco, nos puede ayudar a ser más empáticos y a valorar más nuestras relaciones con los demás y a ser más felices siendo mejores personas.

No postergues poner orden en tu vida, puede que el mañana nunca llegue, para ti o para alguien que ames:

Memento mori, memento vivere.

Recuerda que vas a morir, acuérdate de vivir.

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