Aprender a soltar para avanzar
Hoy quiero hablaros de la importancia de aprender a soltar para avanzar.
Después de una pérdida, una ruptura o un duelo, nos quedamos parados, anclados en el pasado, como una imagen congelada cuando se le da pausa al reproductor. Nos aferramos a los recuerdos, al dolor, recordamos una y otra vez situaciones, pensando en lo que podíamos haber hecho mejor.
A veces nos olvidamos de que vivir es como subirse a un tren que solo viaja hacia delante. Te puedes bajar cuando quieras, incluso saltar en marcha, pero no puedes volver atrás. (Vía muerta, Michèle Rodríguez).
¿Qué significa soltar?
A menudo somos rehenes de nuestros errores, remordimientos y decepciones, y los llevamos a la espalda como una pesada mochila. Cargamos con ellos, sin encontrar la manera de romper las cadenas que nos atan al pasado, y por lo tanto sin lograr avanzar. Soltar es deshacernos de este molesto equipaje.
¿Por qué es tan necesario?
Para lograr avanzar, primero hay que soltar, pero para lograrlo, hay que entender por qué es tan necesario. Cuando nos aferramos al pasado, no estamos viviendo en el presente, no nos permitimos abrirnos a nuevas experiencias, ni vislumbrar nuevas oportunidades.
Es evidente que el pasado no puede cambiarse, ni el dolor borrarse, pero sí podemos cambiar nuestra actitud frente a las experiencias vividas.
No es olvido, sino aceptación
Cuando hablamos de un duelo, de una ruptura o un dolor importante, soltar no significa olvidar, o negar lo ocurrido.
Más bien se trata de aceptar lo que pasó, básicamente porque no nos queda otra, y decidir no permitir que estos hechos nos condicionen. Es decidir en libertad aligerar el peso que nos impide seguir viviendo.
Las etapas del camino
No nos engañemos, no va a ser un camino fácil, ni rápido. Vamos a detallar las siete etapas importantes para que las podamos identificar y nos ayude a comprobar que avanzamos en el proceso.
Identificar y aceptar nuestras emociones
Este es el primer paso. No ganaremos nada en intentar apaciguar nuestras emociones o ignorarlas, pues solo conseguiremos agravar nuestros sufrimientos y no nos libraremos de ellas tan fácilmente.
Debemos sentarnos reflexionar con calma e identificar lo que nos ocurre: ¿Se trata de ira, de enfado, de decepción, de tristeza, de miedo, tal vez? Sea lo que sea que descubramos, no debemos juzgarnos, sino aceptarlo como parte de nuestra experiencia e intentar transformarlas de forma constructiva: la meditación o la escritura pueden sernos de gran ayuda para expresar nuestros sentimientos.
¿Qué debemos soltar?
Después de identificar nuestras emociones, debemos averiguar qué debemos soltar para poder avanzar. Puede tratarse de creencias limitantes, de remordimientos, apegos o relaciones tóxicas. Hay que ser sincero y muy honesto en este paso y reconocer los patrones de comportamientos sin juzgarlos. Hay que decidir romper las cadenas que nos atan al pasado. Puede ser largo y puede implicar muchos esfuerzos pero vale la pena para conseguir ser libre y feliz.
Perdón y compasión
Todos somos humanos y cometemos errores. Debemos aceptarlo y también pensar que hemos hecho lo mejor que hemos podido y sabido, de acuerdo con nuestras condiciones y conocimientos. Debemos perdonarnos a nosotros primero, para luego hacerlo con los demás. Para lograr cerrar las heridas, debemos soltar la ira, el rencor y el resentimiento que nos mantienen presos, anclados en el pasado.
La compasión para ti y para los demás, no consiste en olvidar ni aceptar lo que te provocó dolor; sino en ponernos también en el sitio del otro, comprender que todos nos equivocamos, que estamos en constante evolución y que todos hacemos lo mejor que podemos y sabemos hacer.
Desarrollar una nueva visión
A la par que soltamos, debemos desarrollar una nueva visión, más positiva de la vida. Debemos reemplazar nuestras ideas pesimistas y negativas por otras, más positivas, cambiar nuestro discurso interior, y practicar diariamente la gratitud. Todos tenemos cada día algo que agradecer a la vida, aunque sea pequeño o nos parezca insignificante. Concentrándonos en lo positivo, practicando journaling, anotando cada día lo que debemos agradecer, nos ayudará a ver el vaso medio lleno y atraer más abundancia y alegría a nuestra vida.
Tomar acción
Después de soltar, para obtener cambios positivos, necesitamos pasar a la acción. Después de identificar las áreas de nuestra vida que necesitan mejorar, tanto si se trata de alimentación, peso, salud, o profesión, debemos establecer un plan de acción y aplicar cambios. Recordemos que no es un proceso rápido, requerirá tiempo y paciencia, perseverancia y valor para salir de nuestra zona de confort.
Buscar ayuda
Pedir ayuda no significa ser débil, es normal incluso recomendable apoyarnos en nuestros seres queridos, amigos y familiares, expresar nuestros sentimientos y, si fuera necesario, requerir ayuda profesional que nos proporcionará herramientas valiosas para superar nuestras dificultades.
Decidir abrir el corazón y decir sí a la vida
Una vez superadas todas estas etapas, es hora de abrir nuestro corazón a nuevas posibilidades, oportunidades y experiencias. Nos esperan sorpresas y encuentros maravillosos en esta increíble aventura que es vivir.
Conclusión
Soltar para avanzar es posible, aunque no es fácil. Siguiendo las etapas que hemos mencionado, podemos romper las cadenas que nos mantienen anclados en el pasado y empezar de nuevo. Aceptación, perdón, compasión, visión positiva de la vida son las palabras claves en este proceso.
Hay que recordar que solo tenemos una vida, que estamos aquí para vivirla, experimentar, y que todos merecemos disfrutar en libertad de una vida plena, apacible y feliz.


