La ilusión, antídoto de la vejez
Según los expertos, una de las señales que demuestra que has envejecido es que dejas de hacer proyectos. Yo creo que es así y comparto esta idea, pero solo en parte.
En mi opinión, es imposible no asociar los proyectos a la juventud, a la época en la que sientes que tienes toda la vida por delante. A los setenta u ochenta años, la palabra proyecto apenas se pronuncia, porque adquiere un significado distinto. Pensar y planificar a cierto plazo parece improbable para no decir imposible, porque el tiempo apremia y se nos acaba. Así que considero normal y comprensible no hacer proyectos a los ochenta años.
Sin embargo, hay algo que cuando falta, sí es clara señal de envejecimiento, algo que la edad no tiene por qué limitar o prohibir, y este algo es la ilusión, el antídoto de la vejez.
¿Qué es la ilusión?
La RAE la define como:
Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.(Con los sinónimos de espejismo, burlería, ensueño, etc)
O como:
Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.(anhelo, deseo, confianza, etc.)
Más allá de las definiciones
La ilusión es un sentimiento poderoso, una llama que arde en nuestro interior y nos empuja a reunir fuerzas para conseguir alcanzar aquello que deseamos. Actúa como un motor potente que nos empuja a la acción.
La ilusión genera en nosotros emociones positivas, motivación, energía y entusiasmo. Nos da fuerza, y nos hace capaces de lograr nuestros propósitos.
Ilusión: eterna compañera de viaje
Desde pequeños, tenemos sueños, fijamos en nuestra mente metas, y la ilusión o las ilusiones están presentes, nos ayudan a construir nuestro proyecto de vida. Nos acompañan porque nos dan la fuerza que necesitamos para alcanzar nuestros objetivos.
¿De dónde proviene?
En mi opinión, la ilusión nace de la imaginación, de creer que es posible lograr nuestros sueños y de la fe profunda en que lo podemos conseguir.
La ilusión toma forma cuando nos ponemos en acción, nos comprometemos y avanzamos contra viento y marea hacia aquello que queremos. El compromiso no es milagroso, pero sí nos puede traer resultados asombrosos y llevarnos al éxito. Tiene poder y magia
Sea cual fuere tu sueño, comiénzalo. La audacia tiene genio, poder y magia.
Johann Wolfgang von Goethe
¿Puede la ilusión vencer la vejez?
En parte, sí. Puede derribar las barreras mentales que nos impone la edad. Cuando algo nos ilusiona, funciona como un motor que nos impulsa, no nos rendimos ante los obstáculos y dificultades, nos volvemos atrevidos y olvidamos nuestras limitaciones.
Objetivos alcanzables
Hay casos de octogenarios que saltan en paracaídas o dan la vuelta al mundo, pero seamos sinceros, son excepcionales. La mayoría de la gente mayor tiene auténticas limitaciones debido a su edad.
Para que esto funcione, es importante fijarse objetivos que seamos capaces de alcanzar. Si soñamos demasiado grande, y no lo logramos, podría ser contraproducente y producirnos importantes frustraciones. Por el contrario, si encontramos metas que nos ilusionan y conseguimos alcanzar, nos sentiremos cada vez mejor, más poderosos y más jóvenes.
¿Se agotan las ilusiones?
Salta a la vista que con el tiempo, y el paso de los años, se agotan nuestras ilusiones. No es lo mismo descubrir la vida que haber adquirido a lo largo de los años cierta experiencia. Se agota la capacidad de sorpresa y también la de ilusionarse.
La solución está en renovarlas, buscar experiencias nuevas, descubrir cosas que nunca antes hemos probado para refrescar nuestra percepción y lograr ver la vida con una mirada fresca.
Conclusión
Dicen que un hombre sin ilusiones, es un hombre sin vida. Que perder una ilusión, hiere, que perderlas todas, mata.
Cuando uno se hace viejo es cuando deja de emocionarse, de esperar; cuando tiene la sensación de que lo ha vivido todo, y no tiene nada más que descubrir.
Por eso la ilusión es el antídoto de la vejez, porque implica esperanza, la creencia de que todo es posible, de que los sueños se vuelven realidad, de que mañana puede ser mejor que hoy y de que nunca es demasiado tarde.


