Chica con libro en la mano, parece perpleja
¿Te gusta escribir?,  Literatura juvenil

Consejos útiles si quieres publicar con editorial

Advertencias para que tus sueños no se conviertan en pesadilla

El el post de hoy, Eric Syerix, Noa Rose y yo, traemos unos consejos que pueden serte útiles si quieres publicar con editorial. No es que seamos poseedores de la verdad, pero vamos a compartir contigo nuestras experiencias. A la hora de buscar editorial para publicar tu proyecto, vas a necesitar saber escoger muy bien con quién te asocias.

Has terminado tu novela

¡Ya está! Por fin has acabado tu novela. Despues de meses de trabajo duro, horas en frente del ordenador, varias lecturas, revisiones y correcciones, la tienes lista. Y esto es una gran noticia. Pero ¿significa que tu trabajo haya acabado? Siento decirte que no. Lo más complicado empieza ahora.

Define tus objetivos

Lo importante antes de lanzarte a lo loco a buscar editorial, es que sepas realmente lo que quieres, y cómo lo quieres, y para decidirlo, debes repasar las posibilidades a tu alcance.

Tipos de editoriales

Existen ahora muchas editoriales que ofrecen al joven autor servicios diferentes. Te interesa muchos saber distinguirlas para poder acertar en tu elección.

Servicios editoriales

Si tecleas Servicios editoriales en Google te aparecerán multitud de resultados, más de 36 millones, entre los cuales se mezclarán todo tipo de empresas, que se llaman editoriales, plataformas de autoedición, etc. Vamos a aclarar desde el principio conceptos. Por servicios editoriales entendemos trabajos de corrección ortográfica y de estilo, maquetación y el diseño de cubiertas. Pero la confusión aparece desde el momento en el que te hablan de valorar tu obra, de promocionarla, de acompañarte en el proceso.

Los servicios editoriales son la corrección, maquetación y diseño de portadas, y la impresión de los ejemplares, solo esto. Mandas tu manuscrito, pides presupuesto y si te conviene, encargas a la empresa estas tareas, sabiendo que en ningún caso cedes los derechos de tu obra, que no habrá promoción ni distribución de tu libro. Para decirlo rápido: es básicamente un servicio de imprenta.

No tiene nada de malo pero te tocará informarte bien, buscar opiniones, porque en muchos casos las correcciones son deficientes, por no decir inexistentes, las maquetaciones son nefastas, y el resultado general del libro deja mucho que desear. Antes de confiar tu proyecto a una de estas empresas, busca información y testimonios. Piensa antes de dar el paso si vas a saber promocionar tu libro y convertirte en vendedor, ya que el círculo de tus amistades y familiares muy pronto se saturará y probablemente se acabará allí tu proyecto.

Autoedición (y coedición)

Existen numerosas plataformas de autoedición y coedición, algunas muy conocidas como Lulu, Círculo Rojo, Bubok, etc. La diferencia con la categoría anterior es que presumen de calidad, hacen una valoración previa (según dicen) de tu obra, asegurando que solo aceptan manuscritos de calidad, te ofrecen atención personalizada, distribución, control sobre tus derechos, pago de regalías, etc. Muchos aseguran tener presencia en ferias prestigiosas y algunas efectivamente la tienen. Lo que hay que tener muy claro es que En la autoedición es el escritor quien invierte económicamente en la obra.

Tu pagas los gastos derivados de los servicios editoriales que las empresas de autoedición ofrecen. Estos van desde la valoración y corrección, diseño de portadas y de interiores, maquetación, promoción, difusión y distribución y por supuesto incluyen sus beneficios. No arriesgan nada por ti, no invierten en ti, tú eres el único que se arriesga y paga hasta el último centimo del coste de tu libro más los beneficios de la empresa que evidentemente no trabaja por amor al arte.

Suelen ofrecer packs editoriales y precios por cantidades y número de páginas del manuscrito, muchas veces empiezan a partir de 100 unidades. Los precios para esta cantidad pueden variar desde unos 600 Euros para libros de 100 páginas, hasta 1200 Euros para libros de unas 350 páginas, todas las cifras son aproximativas. Hasta ahí, parece estar todo explicado con claridad. Pero seamos sinceros, ¿qué autor novel va a vender 100 ejemplares? ¿Quién se puede gastar 1200 Euros con la incertidumbre de que de estos 100 ejemplares a lo mejor te van a sobrar 80?

Una reflexión muy profunda es necesaria antes de embarcarte en una aventura similar.

Coedición

En mi opinión, es autoedicion encubierta, el mismo perro con distinto collar. Te dicen que participas en los gastos, pero creo personalmente que los asumes todos. Así que te repito lo mismo: piensatelo muy bien

Editoriales dudosas

Las podemos llamar dudosas, falsas editoriales, editoriales piratas o editoriales de autoedición en cubierta… sobran los nombres para una realidad única. Hay editoriales que se aprovechan de la ilusión de los jovenes autores, de sus enormes ganas de publicar, de su desconocimiento, para hacer negocio a su costa. Te aceptan el manuscrito en cuestión de días, dicen que les ha encantado cuando probablemente ni lo han leído, te ofrecen presentaciones prometiendo que en un par o tres de ellas vas a vender facilmente 150 ejemplares. A lo mejor te cuentan que publican tu libro gratis y se arriesgan por ti, esto sí, como compensación debes firmar un contrato comprometiéndote a adquirir un determinado numero de libros que te costará lo que no está escrito vender…

Lo que más me irrita es que quieren llamarse tradicionales, alegando que lo son porque no te cobran nada. Es una forma muy burda de engañar al escritor novel. Te cobran absolutamente TODO, contigo hacen negocios. Con los números que te obligan a adquirir, se cobran absolutamente todos los gastos incluyendo su beneficio. Luego, no tienen ningún interés en organizarte presentaciones, ¿por qué lo iban a tener? Ellos ya han cobrado. Y si tienen esta falta de escrúpulos, digo yo que no se esmerarán mucho en tu libro. He oído muchos testimonios hablando de faltas de ortografía, errores de maquetación, mala calidad, páginas que se desprenden… una pesadilla.

Tengo varias experiencias que contaré luego, en que he tenido que rechazar empresas de este tipo.

Editoriales tradicionales

Por fin llegamos a la parte interesante del tema. Fíjate bien en lo que viene a continuación. Las editoriales tradicionales:

NO TE COBRAN NADA

NO TE OBLIGAN A COMPRAR LIBROS

NO TE EXIGEN VENDER CANTIDADES MÍNIMAS.

Es evidente pero a la vez suena imposible, ¿verdad? Me da ganas de escribirlo una y otra vez, para que nadie más se deje engañar. Vale, va, lo repito de otra forma:

Una editorial tradicional asume todos los gastos, y no te va a obligar a comprar ejemplares ni a vender una cantidad determinada en presentaciones.

Por mucho que las empresas de autoedición lo quieren plantear como una formula anticuada, si la editorial es seria es una buena forma de empezar.

Cuentas con el respaldo y la estructura de una empresa especializada en vender, promocionar y distribuir libros. Ellos son exigentes, porque son los que arriesgan en un mercado muy saturado (y cada vez más) de libros. Suelen tardar en contestarte de tres a seis meses, porque no dan abasto. Si no recibes contestación en este plazo de tiempo, puedes considerarlo como un rechazo editorial, y no suelen mandarte valoración ni comentarios.

Pero a pesar de lo difícil que parece, merece la pena intentarlo. Deberás estar pendiente de la recepción de manuscritos, de lo que publica cada editorial, de los comentarios de los autores, fijarte en su página web, y luego probar a mandar tu manuscrito.

Si tienes la suerte de que te lo acepten, te tocará leerte muy bien el contrato, pero “Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.” ― Michael Ende

Eric Syerix nos expone su opinión

Biografía:

Soy Eric Syerix, nacido y criado en Málaga.

Soy un apasionado de la literatura y de la creación de personajes en todos los ámbitos artísticos (arte, videojuegos, teatro…).

Me dedico al trabajo de oficina y a editar libros, además de escribir los míos. 

Testimonio de Eric

Experiencia: 

Mi experiencia a la hora de publicar con editorial ha sido escasa. Como editor, sé que el paso de coger un manuscrito y proceder a editarlo para su futura publicación es un trámite para convertir tu novela en un producto que se venda.

Eso requiere una serie de esfuerzos por parte de todas las partes implicadas, porque lo que se busca es llegar al máximo número de lectores posibles y sacarle rentabilidad económica. Por ello, antes de mandar mi manuscrito a alguna parte he investigado cómo va el negocio y cuáles son los procedimientos. A día de hoy considero que el sector se ha quedado estancado y ofrece unos contratos donde no estoy interesado en participar, ya que el cese de derechos de distribución limita mucho al autor que, si al final las ventas no van bien, no puede coger su libro y dárselo a otro sello o autopublicarlo. Además, a día de hoy creo que no estoy preparado para cómo es el proceso editorial y mi perfil no encaja con lo que se busca (todo esto puede cambiar, pero de momento es así). 

Autopublicación

A día de hoy me llama mucho más el proceso de autopublicar porque puedo tener control total de la novela: quién la corrige, la maqueta, edita, sus canales de distribución y su campaña de marketing. Si por algún motivo quiero que deje de comercializarse, no debo explicaciones a nadie y puedo cerrar las ventas. Es una libertad que, a su vez, conlleva mucha inversión, ya que autopublicar con calidad no es barato, pero a la larga merece la pena (al igual que publicar con una buena editorial). Al final es un camino que, bien hecho, te puede aportar mucho. 

Hay muchas editoriales muy buenas que te pueden dar un buen trato, pero hay que saber si queremos formar parte de su elenco o solo queremos estar ahí por presión personal. También es cierto que hay muchas otras editoriales que realmente no lo son, las llamadas «editoriales pirata». Ellas te dicen que les gusta cómo escribes, pero que para publicar con ellas tienes que compar X libros o vender X cantidades mínimas. Con ellas hay que andarse con ojo, ya que los contratos pueden ser fatales.

Mi consejo

Un consejo que le daría a los que están empezando a escribir es que no manden manuscritos a lo loco y que, previamente, se hagan la siguiente pregunta: ¿por qué quiero publicar con editorial?; a raíz de ahí, ya vienen más cuestiones, como cuál es el sello que realmente me interesa, si conozco a autores que estén contentos con el trato de esa editorial y, también, si realmente quiero publicar con una. A veces no nos preguntamos si nuestro deseo de trabajar con una editorial es porque realmente queremos hacerlo o, por el contrario, si es algo que consideramos que debemos hacer para poder llamarnos a nosotros mismos «escritores». 

Avatar de @kalisdice
He/Him. Escritor y diseñador editorial.
Publicando en #Wattpad «Transversal»
wattpad.com/story/32236189…

Gracias, Eric por tu aportación.

Muy pronto, vamos a saber mucho más de Eric, pues me va a conceder una entrevista, donde nos hablará de él, sus proyectos, etc.


Testimonio de Noa Rose

No voy a presentar a Noa Rose, ya que os hemos ofrecido una entrevista muy completa hace poco.

Le agradezco mucho que haya aceptado compartir con nosotros sus experiencias.

Así pues, le cedo la palabra para que os explique cómo lo ha vivido.

Mi primer contacto con las editoriales, si bien fue tremendamente fugaz, fue cuando tenía unos quince o dieciséis años. Por aquel entonces, había terminado de escribir una novela (muy chorras, pero que me sirvió para aprender mucho) y pensé en probar a mandarla a editoriales. No tenía muchas expectativas de que me hicieran el menor caso; al fin y al cabo, yo era una adolescente con sueños, pero ¿qué más podía ofrecerles? Bueno, pues a algunas, al parecer, les ofrecía la oportunidad de aprovecharse un poco. Y sí, voy a dar nombres, porque creo que es necesario que la gente esté prevenida.

Más que en los nombres, es recomendable fijarse en el patrón de comportamiento, el Modus Operandi, que se suele repetir.

La primera que me respondió fue la Editorial Seeler, diciendo que les había encantado la novela y que les interesaba mucho la publicación. Además, me aseguraban que estaría en todas las grandes plataformas de distribución y en las grandes librerías (Corte Inglés, Fnac, Casa del Libro…). Asimismo, también me decían que el precio del libro sería de unos 22€ (era una historia de 75k; es decir, apenas un libro de 300 páginas, así que 20€ es un precio excesivo. Para que te hagas una idea, El príncipe del Bosque Oscuro tiene 296 páginas y cuesta 16,90€. Además, también me decían que en la presentación tendría que vender la mitad de la tirada (unos 70 u 80 ejemplares). Estos números pueden parecer asequibles; a fin de cuentas, tú vas a la librería y ves que X libro lleva 100.000 ejemplares vendidos, ¿qué son 70 u 80 comparados con esos? Pues lo cierto es que, para un autor pequeño, que no publique en uno de los grandes sellos, son una barbaridad. Solo tened presente la estadística: el 80% de los libros que se publican en España no venden ni 50 ejemplares en el primer año (que es el tiempo de vida más activo de cualquier libro). ¿Y esta editorial pretende que una autora a la que no conoce nadie, que por aquel entonces ni siquiera tenía redes sociales, venda 80 ejemplares en un día? JAJÁ. ¿Y qué pasaba si no los vendía? Que los tenía que comprar yo y rezar para irlos vendiendo posteriormente para recuperar la inversión. Por dar cifras, el la preventa de El príncipe del Bosque Oscuro se vendieron 25 ejemplares (una cifra bastante estándar para una novel), así que imaginemos que hubiera vendido los mismos en esa hipotética presentación con Seleer. Me tendría que comprar aproximadamente 50 ejemplares, lo que supondría un desembolso de 1.100€. En definitiva, una locura, porque además es una inversión que posiblemente nunca se recuperaría, pero la editorial, muy astutamente, se asegura recaudar ese dinero.

La segunda editorial que me respondió para este libro fue Ediciones Atlantis y el trato era similar: en este caso, vender 100 ejemplares en una presentación; todavía más inviable que el caso anterior. Sí que es verdad que esta empresa le ponía un precio más reducido al libro (creo que eran 17€ o algo así), pero el desembolso de dinero para comprar los ejemplares sobrantes acabaría siendo más o menos el mismo.

Por suerte, yo tengo unos padres razonables y que me apoyan, y en este caso, aunque en ese momento doliera, la manera de hacerlo era aconsejándome no firmar con estas dos editoriales. ¿Por qué? Porque, ya por aquel entonces, estábamos informados de los tipos de edición que existen y lo que buscábamos era una editorial tradicional. Y voy a aprovechar este momento para dejarlo claro: en edición tradicional, el autor no paga NADA, y tampoco tiene un mínimo de venta de ejemplares (ni en presentaciones, ni en preventa ni en ningún otro caso). Simplemente, es la editorial la que corre con todos los gastos.

Así que, finalmente, no firmé con ninguna de ellas y esta experiencia me sirvió para aprender a ver algunas red flags en editoriales que se hacen llamar «tradicionales», pero que no lo son.

Años más tarde, cuando le estaba buscando casa a El príncipe del Bosque Oscuro, contacté con varias editoriales. Una de las respuestas que me dieron varias veces fue el clásico: «Estamos muy interesados en la publicación de tu novela. Sin embargo, como en estos momentos no tenemos el presupuesto para correr con los gastos, te remitimos a nuestro sello de coedición para que te manden el contrato». La mayoría de las veces, estas editoriales no tienen anunciado en ninguna parte que también tienen un sello de coedición; solo pone que son editoriales tradicionales. Muchas de las que daban esta respuesta ya han cerrado, pero una que sigue todavía en funcionamiento es Max Estrella. Dado que ya tenía la experiencia previa con otras de su estilo, lógicamente no me hizo falta que nadie me dijera que estas editoriales no eran de mucha confianza, así que no firmé con ninguna.

Lo que sí que no me vi venir fue el caso de Red Apple Ediciones. Su estafa es bastante conocida, ya que hubo muchos autores afectados. Lo cierto es que no sé si siguen en activo; sus redes sociales siguen existiendo (Twitter, Facebook e Instagram) y algunos de sus libros siguen a la venta en plataformas como Amazon, pero no les he encontrado su página web. Pero yo voy a contar lo que me pasó con ellos de todas formas, que a esto he venido.

Una de las primeras cosas que hay que hacer cuando buscas editorial es fijarse en la página web. Una cutre o poco cuidada debería hacer desconfiar, pero este no era el caso de Red Apple: su página web estaba genial y era muy vistosa, sin llegar a ser recargada. Vamos, un buen indicio. Así que les mandé El príncipe del Bosque Oscuro para que lo valoraran. Respondieron muy rápido (lo cual debería ser signo de desconfianza), pero en su email mandaban un informe de lectura con datos concretos de la novela, con sugerencias para mejorarla y demás. Vamos, que el manuscrito sí debían de habérselo leído y no había nada que me hiciera desconfiar. Por ello, les dije que seguíamos adelante con el proceso y que quedaba a la espera de que me mandaran el contrato. Y aquí es donde la cosa se empieza a poner mal.

Para empezar, su página web dejó de funcionar durante bastante tiempo (un mes o así), en el que tampoco me respondieron a este último email. Cuando sí lo hicieron, pasado mes y medio más o menos, me dijeron que estaban teniendo problemas con la página web, que estaban buscando la manera de solucionarlos y que mandarían el contrato cuando todo estuviera arreglado. Esto mismo se repitió hasta en dos ocasiones más, y, para entonces, si bien no era un motivo de desconfianza, sí que estaba empezando a replantearme si me compensaba firmar con una editorial que cada dos por tres tenía problemas con la página web y que tardaban mucho tiempo en solucionarlos. Por suerte, la tercera vez que sucedió, desaparecieron durante cuatro meses o así, y en este tiempo me respondió Titanium y me ofreció el contrato. En esta editorial no me hacían grandes promesas de estar en todas las grandes librerías, se habían leído el libro y no había pagos ocultos en el contrato, así que firmé con ellos.

Varios meses después, Red Apple me contactó para saber si seguía interesada en publicar con ellos, pero, como ya tenía la novela comprometida, la respuesta fue negativa. ¡Y menos mal!, porque a los pocos meses de entrar el LiteTwitter conocí a dos autoras que habían publicado con ellos y… vaya calvario. Para empezar, la editorial no les pagaba las regalías que les correspondían, tampoco les devolvía los derechos y seguía vendiendo el libro después de que el contrato finalizara. Y, por supuesto, no respondían a los correos. Su caso no fue el único que conocí y, por si alguien quiere leer un poquito más de esta editorial, os dejo el siguiente blog en la que se resume todo bastante bien: La estafa de Red Apple Ediciones | Elescritor.es

Aquí acaba de momento la aportación de Noa. Es larga y muy importante, la he tenido que dividir para no alargar demasiado el artículo, pero pronto publicaré una segunda parte con los consejos valiosos que nos da.

Mi testimonio

Bueno, si me pusiera a contar toda mi historia desde el principio, sería más de lo mismo. Pero voy a resumir mi experiencia.

Yo siempre tuve muy claro que no debía pagar para publicar mis libros, y esto me ha salvado de tomar malas decisiones. Sin embargo, también me he equivocado, y lo voy a detallar a continuación.

Empecé a escribir en francés, mi lengua materna, y como es lógico, busqué en su momento editoriales que me pudieran publicar en mi idioma. Firmé con una pequeña editorial belga. que si bien no me cobró nada, tampoco fue una buena elección. Se vendieron muy pocos ejemplares de mis libros, la distancia me impidió participar en eventos, no podía tener control sobre mis libros y había cedido los derechos… Un desastre. Años después, les pedí que me «liberaran» de este contrato infructuoso y no pusieron objeciones. Pero fue todo un despropósito, una etapa para olvidar

La segunda fue con un editor canadiense que me publicó a traves de Lulu. Se repitió la experiencia. Esto sí, tenía más control sobre las ventas y comisiones, pero tampoco fue un éxito. Logicamente, me arrepentí de esta mala elección.

Con los años, pasé a escribir en español, pero ya no me quedaban ganas de repetir experiencias desastrosas. Decidí intentar la autopublicación, y me lancé, con más ilusión que experiencia. Publiqué varios libros por Amazon, y vendí unos cuantos, no me fue mal. Creo que no tenía la visibilidad suficiente para alcanzar mejores resultados, pero no me arrepiento. No perdí los derechos de mis libros, y fue una experiencia bonita que me enseñó mucho.

He tenido que rechazar muchas editoriales, que se hacen llamar tradicionales, tanto de literatura infantil como juvenil. Las he investigado, y algunas de ellas tienen muy buenas opiniones, pero sinceramente creo que no son transparentes.

Te alaban, te dicen que están muy interesados en publicarte, te hacen promesas y todo son facilidades, pero cuando te mandan la propuesta, te piden que te comprometas en adquirir 100/150 ejemplares. Otros, dicen que no te cobran nada, que te publican gratis, pero te piden elegir la tirada, no tienes que adelantar nada, lo único que al final de las presentaciones, te hacen liquidación: todo lo que no has conseguido vender, te lo cobran, logicamente.

En fin, como podeís ver, todas son variantes de la misma manera de proceder y a todas estas falsas editoriales tradicionales, hay que decirles que no, sin dudarlo.

Y por último, me he visto recientemente con otro tipo de editoriales tradicionales, que insisten en no cobrar nada, no obligan a comprar ejemplares ni nada por el estilo. Se muestran interesados en tu proyecto, te pasan un cuestionario donde, entre otras preguntas llaman la atención estas:

¿Te consideras un vendedor nato? ¿Aceptarías organizar como mínimo un par de presentaciones? ¿Cuantos libros crees que podrías vender entre tus amigos y familiares?

En otras palabras, desatienden su obligación como editorial de promocionar y distribuir tu libro, haciendo recaer en tí la responsabilidad de las primeras ventas y de la organización de presentaciones. Seamos sinceros, un autor novel, inseguro, ¿cómo va a ser capaz de organizar solo algo así?

Si les contestas que estás dispuesto a cooperar pero que no eres un vendedor nato, que lo tuyo es escribir, y que no te imaginas organizar una presentación en la que solo acudirán solo tus conocidos y familiares, cargada con tus propios libros, si explicas que necesitas apoyo y un empujoncito para empezar, entonces no recibes respuesta. No vuelves a oír hablar de ellos nunca más.

Así que da igual que seas un escritor bueno, malo o regular, lo importante es que conozcas gente, que tengas tirón, que te encargues tu solito de organizar presentaciones y de vender los primeros ejemplares.

No solo escribes el libro y ofreces tu trabajo, sino que además tienes que hacer el suyo, y, esto sí, ellos se apuntan a los beneficios.

Conclusion

Sé que estos testimonios pueden asustar, incluso deprimir a los que empiezan, pero os aseguro que es mucho mejor ir prevenidos y no caer en las trampas que hemos mencionado.

Hay que recalcar que siguen existiendo muy buenas editoriales, empresas honestas que realmente apuestan por los jovenes escritores, pero no nos engañemos. Cuesta que te acepten un manuscrito. Es difícil, pero no es imposible. Así que vamos a seguir intentándolo, fijándonos en todos los red flags y con los ojos bien abiertos, y vamos a confiar en que tarde o temprano, nuestras novelas encontrarán la casa perfecta. Mientras tanto, sigamos escribiendo, sigamos mejorando.

Nos vemos en un próximo artículo con consejos para buscar la editorial adecuada.

Si prefieres escuchar este artículo te dejo el enlace aquí:

Episodio 12

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